CULTURA: MEMORIA DE MUJERES… ¡MÁS ALLÁ DE TODA FRONTERA!
XII Encuentro Nacional de Lectura Popular de la Biblia desde las MujeresArchivos para Blogroll
CRÓNICA XII ENCUENTRO NACIONAL
XII Encuentro Nacional y Ecuménico de Lectura Popular de la Biblia con Ojos de Mujeres “Cultura, memoria de mujeres ¡Más allá de toda frontera!”Mujeres, migraciones y BibliaBuenos Aires 30, 1 y 2 de diciembre de 2007 Crónica Este encuentro fue diseñado para entretejer un diálogo en torno a las IDENTIDADES Y PERTENECIAS CULTURALES que nos atraviesan como mujeres. Al mismo tiempo indagar de qué manera estas mismas identidades y pertenencias van transformándose a partir de los múltiples DESPLAZAMIENTOS Y MIGRACIONES, tanto internas como externas, que nos hacen constantemente definir e ir más allá de NUESTRAS PROPIAS FRONTERAS. Los principales momentos del encuentro tuvieron un signo propio que caracterizó el tenor de nuestro trabajo:AIRE: Viernes TIERRA: Sábado FUEGO: Noche del SábadoAGUA: Domingo Bienvenida: En una rueda de 40 participantes provenientes de diferentes regiones de nuestro país, más algunas hermanas de Ecuador, Perú, Chile, Bolivia nos damos mutuamente un saludo de bienvenida, diciendo en voz alta nuestro nombre y nuestro lugar de origen. El equipo de animación presenta brevemente el recorrido de estos 15 años de Encuentros Ecuménicos de Lectura Bíblica desde las Mujeres, los cuales han marcado en muchas de nosotras una espiritualidad propia y una teología que nos anima a seguir buscando juntas espacios para nutrir nuestra sabiduría de mujeres. A continuación Charo, profesora de danzaterapia, nos invita a ponernos en movimiento y abrir los sentidos haciendo presente las despedidas que nos trajeron hasta aquí, el viaje hasta llegar, las expectativas que traemos, los rostros que imaginamos, lo que vinimos buscando. Caminamos por el espacio del salón, que ahora comenzará a sernos común y propio. Exploramos el silencio, el vacío, el aire que nos roza el rostro, la piel. Una pequeña pluma de color, que elegimos libremente, fue el elemento que nos ayudó a entrar en contacto con la sutileza de habitar con nuestro cuerpo el vacío, el espacio, el AIRE, haciendo conciente el mecanismo reflejo de llenar y vaciar nuestro pecho y nuestros pulmones, Poco a poco vamos descubriéndonos en el encuentro con otras y comenzamos a respirar a un mismo ritmo. Nuestra pluma comienza a rozar el rostro de la otra a modo de contacto sutil y respetuoso, de caricia de bienvenida. Iniciamos una daza común, en la cual estas plumas comenzaron a significar los sueños, las aspiraciones y los anhelos que nos llenan y nos vacían. Compartir este momento juntas fue propiciar el deseo de un compromiso mutuo a recibirnos unas a otras como espacio sagrado. Ese espacio fue representado en una red circular en la cual depositamos cada una nuestra pluma de color propio, cargada ahora del sentido dado personal y comunitariamente. Formamos como un gran “Atrapa-sueños” en el cual reservamos nuestras expectativas de crecimiento para este encuentro. Seguidamente, nos abocamos a comprender que significa “Leer la Biblia partir de las relaciones de Género”.Compartimos la proyección de un video producido por el CEBI de Brasil que sintetiza claramente el recorrido realizado por la hermenéutica bíblica feminista en América Latina. Esta proyección fue un motor para disponernos a abordar los principales objetivos de nuestro encuentro. Cenamos y descansamos. Sábado 1:En este día el elemento que simbolizo nuestro trabajo fue la TIERRA Luego del desayuno comenzamos la jornada realizando el gesto de poner en el centro el puñado de tierra que trajimos de nuestros lugares de origen. Este encuentro reflejaba una “unión de la diversidad” de nuestras tierras. Charo nos invita a realizar un ejercicio corporal de ENRAIZAMIENTO sintiendo nuestra unión a la tierra como soporte y base de nuestros procesos y nuestros andares y búsquedas Así nos preparamos para el aporte de Vicenta Mamani, teóloga boliviana aymará sobre la cosmovisión andina,“Como punto de partida de nuestra reflexión es importante remitirnos a nuestra identidad cultural Aymara, para lo cual es fundante recordar preguntas como: ¿quiénes somos?, ¿de dónde somos?, ¿quiénes fueron nuestros antepasados?, ¿cómo vivieron?, ¿cuál es nuestra realidad hoy?, ¿en donde vivimos?, ¿qué buscamos o qué queremos para el futuro?. De modo que cada cual debemos responder a estas preguntas desde el lugar que nos encontramos.” En la actualidad la mayoría de las mujeres tanto en el campo como en la ciudad son jefas de hogar capaces de dirigir una familia, aunque esto implica mucho esfuerzo y sacrificio de las mismas.Si el varón muere o se va, la mujer por lo general es capaz de dirigir la familia en su ausencia, pero hay poquísimas unidades domésticas dirigidas por hombres ante la ausencia de cualquier mujer adulta – si no es la esposa, suele ser la hija mayor u otra familiar femenina, en caso contrario muy rápidamente se busca otra esposa. Las mujeres continúan siendo depositarias de la memoria histórica, del idioma, los mitos la religiosidad, la crianza de los niños, el cuidado de salud, el manejo de los suelos y el ecosistema; contribuyendo a la preservación de la cultura, y ofreciendo resistencia a la orientación modernizante del modelo de desarrollo occidental. Son ellas quienes reafirman la identidad del pueblo mediante su práctica diaria de la sobrevivencia.” En los últimos años muchos sectores se han visto desafiados de hablar sobre género, sin embargo creemos importante volver a recodar e insistir acerca del significado y el papel del género hoy para hombres y mujeres. El género es una categoría de análisis para el estudio de comprensión de los factores estructurales que influyen en la subordinación y la discriminación femenina. Como tal, el género es definido como una construcción social a partir de lo cual cada sociedad define qué entiende como femenino y como masculino, y que hace referencia a los aspectos no biológicos del sexo. (Morales 2004, 28) Si bien muchos varones y mujeres han captado el mensaje del género, pero creemos que la mayoría todavía no sabe, o no quieren saber, porque por lo menos para muchos sectores de la cultura Aymara tocar los papeles construidos para hombres y mujeres, se piensa que es algo que no se debe tocar, porque en verdad legitima los privilegios masculinos y profundiza las desventajas para las mujeres. Lo cual debemos cuestionar todos y todas ya que: La presencia de las mujeres en la historia ha sido siempre algo real, pero sumamente escondido y silencioso. La vida cotidiana desde siempre fue acompañada por la presencia de las mujeres, aunque no se las reconoció. La mujer ha estado en la sombra, ocupada y preocupada en sus quehaceres; muchas veces administradora real de los bienes materiales, pero no protagonista en la economía oficial. Luego de hacer su exposición nos preguntamos: ¿Cuáles son nuestras cosmovisiones como mujeres? ¿nuestro lugar social, cultural, existencial? Elisa nos comparte una canción a la naturaleza, al espíritu de su cultura. Nos tomamos un momento personal para reflexionar sobre este aporte.Leonor nos invita a hacer memoria en nuestros cuerpos de nuestras cosmovisiones personales de mujeres y nos anima a plasmarlo en una pequeña obra de arcilla. Volvemos al aporte de Vicenta quien comienza esta segunda parte mostrándonos diferentes aguayos, hechos por manos de mujeres de diversas regiones. Nos cuenta sobre su utilidad y su significado ancestral. Su relato nos pone en contacto con las cosmovisiones de las mujeres aymaras, su forma de ver el mundo, de vivir la cultura, de construir y entretejer con otros y otras relaciones con la naturaleza, con la familia y la sociedad. A partir de este símbolo comienza su exposición sobre la espiritualidad andina aymara como un proceso dinámico, espiralado, que comienza mucho antes de cada uno y termina más allá de la propia existencia. La Pacha es el gran misterio que rodea nuestro breve paso por el mundo, de ahí que el sentido de la propia identidad está unido al gran sentido y orden cósmico y armónico de la Pacha. La espiritualidad es el espacio donde transcurre y se plasma culturalmente esta unión sagrada de diversas dimensiones de la existencia. El desafío será comprender cómo las realidades actuales de migración nos aportan luces y sombras en nuestras cosmovisiones y espiritualidades. Vicenta ofreció un esquema en el cual la ESPIRITUALIDAD servia de puente entre una TIERRA DE ORIGEN y una TIERRA DE DIGNIDAD, donde existía el inevitable vaivén entre la ESPERANZA y la RESISTENCIA. Toda nuestra vida puede comprenderse como un peregrinar creciente y crítico que puede ser nutrido en una espiritualidad dinámica y migrante. Sin embargo se señala que a veces hay Migraciones de Ruptura (ida sin retorno) y otras veces Migraciones de Mantenimiento (ida y vuelta permanente) Luego de esta rica exposición trabajamos en grupo sumando una nueva pregunta:¿Cuales han sido en nuestras historias personales MIGRACIONES DE RUPTURA y cuáles MIGRACIONES DE MANTENIMIENTO? Posterior al almuerzo recibimos a Ana Malimacci, socióloga argentina, quien nos ayudo a profundizar en las categorías de Identidad/identidades/relaciones entre migración e identidad. “La identidad en la situación de la persona que migra podría aparecer como quebrada en su idea de unidad. Antes de migrar éramos alguien y ahora somos otros. La “extrañación” de y con lo cotidiano y el contacto con novedades nos hace preguntarnos y definir quienes somos, pregunta que se suspende mientras vivimos y actuamos en la cotidianidad. Por eso migración e identidad han sido problemáticas que se han asociado y vinculado. La migración permite (a veces de manera muy traumática) reflexionar sobre nuestras definiciones sobre lo que somos y las definiciones de los demás sobre lo que, ahora, somos: “extraños, otros, diferentes, diversos”, etc ¿Qué significa migrar? Básicamente es una acción que remite al movimiento y al atravesamiento de alguna frontera. Ser migrante, y no viajante o extranjero alude, además, a las intenciones de instalarse, de permanecer en un lugar (físico o simbólico) que no es el propio, o mejor dicho, el que se considera “propio”. Esto que sucede con las migraciones sociales comprendidas como el atravesamiento de fronteras nacionales, sucede con toda otra forma de movimiento que implique atravesar fronteras, simbólicas y materiales como el movimiento generado por movimientos políticos y sociales. Cuando se atraviesan fronteras, se generan posibilidades de reflexión sobre lo que uno es, de duda sobre lo que se ha sido y proyectos sobre lo que se desea ser. Primer idea: lo que somos no está definido desde siempre y no es inmodificable, sino que la identidad es un proceso de CONVERTIRSE más que de SER (Hall)Proponemos entender a la Identidad como negociación: lo que somos, o mejor dicho, el proceso de convertirnos en lo que somos socialmente es una negociación permanente que hacemos entre “nosotros” y con los “otros”. Por lo tanto es un marco móvil. No hay identidades esenciales. Segunda idea: la identidad es siempre pluralEstamos marcados por algo que no podemos elegir, el tiempo de nuestro nacimiento, rasgos fenotípicos, características biológicas, pero sin embargo socialmente, históricamente, constatamos que hay una movilidad de sentido respecto de eso.La importancia de resaltar la constitución plural de la(s) identidad(es) continúa el camino de evitar considerar a la identidad como una dimensión fija, ya dada y unitaria. Nos estamos definiendo continuamente, en las relaciones con los demás y no somos siempre lo mismo frente a los mismos. Tercer idea: Pluralidad limitada.No todos podemos ser cualquier cosa, hay limitaciones estructurales, históricos y materiales que posibilitan y condicionan los juegos de interacción identitaria. No podemos ni debemos olvidarnos que hay dimensiones más importantes que otras, en lo que puede ser el delinear nuestras identidades. Algunas de nuestras definiciones identitarias tienen más consecuencias en la vida social, organizan en mayor medida nuestras interacciones, lo que se espera de nosotros. IDENTIDAD DE GENERO Debemos intentar definiciones a partir de teorías NO UNIVERSALISTAS ni DETERMINISTAS, reemplazando las ideas fijas de ser mujer y de la identidad de género por conceptos de identidad, que fueran plurales y de construcción compleja, abierta, flexible, y en los cuales el género sea solamente un hilo relevante entre otros que prestaran atención a la clase, raza, etnicidad, edad y orientación sexual. “Ser mujer”, significa diferentes cosas y no explica en si mismo nuestras múltiples experiencias en su totalidad. La identidad de género se entrecruza con otros nudos identitarios. Además “Ser mujer” es un producto construido social e históricamente. Los movimientos sociales han sido relevantes, a lo largo de la historia, al volverse sujetos colectivos de definiciones: las mujeres definen lo que significa ser mujer. Sin embargo, recordemos, que estas definiciones SIEMPRE estarán siendo negociadas con “las miradas de los otros”. Se construyen SOBRE significaciones previas. Al finalizar este muy rico aporte fuimos invitadas por el P. Carlos Saracini a visitar los restos de cuatro de las primeras mujeres detenidas desaparecidas durante la dictadura militar padecida en nuestro país. Luego de identificados recientemente en el 2005, sus restos descansan en la parroquia Santa Cruz por voluntad de sus seres queridosEn un momento de memoria una catequista de la comunidad nos ayudó a recordar las historias de estas valientes mujeres, su lucha, su resistencia y su martirio. Luego de merendar volvimos a trabajar en los grupos para seguir reflexionando las consignas que nos había propuesto Vicenta, agregando el aporte de Ana y la memoria de nuestras mujeres. Al finalizar esta etapa del trabajo en equipo nos disponemos a tratar el tema desde la perspectiva bíblica. Sandra propone realizar un repaso de aquellas leyes que hacen alusión al extranjero (ger) “Sobre leyes y migraciones en la Biblia”. Sobre leyes y migraciones en la Biblia
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Hay diferente palabras para reflejar las diferentes actitudes que Israel tuvo frente al extranjero |
Rechazo: nekar, nokri, zar O Connotan lo extraño, lo diferente en sentido étnico O En griego corresponden al término allotrios, zenos Acogida: ger Es el extranjero que se encuentra de camino, es el inmigrante, el forastero. P Hay inmigrantes dentro del pueblo de Israel P Israel fue a menudo inmigrante en tierras extrañasP El ger es pobre y contado entre los pobres
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El ger es quien ha abandonado su tierradebido a causas políticas, económicas, militaresy sale en busca de un lugar donde poder vivir dignamente.
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ð En Israel eran contados como los más débiles por no tener quien velara por ellos. ð La Ley prohibía a todo israelita de abusarse de esa situación oprimiéndoles o explotándoles. ð Por el contrario, el extranjero tenía derecho a recibir ayuda, así como la viuda y el huérfano Principales textos
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Porque Yahveh, tu Dios ( …) hace justicia al huérfano y a la viuda, y ama al forastero, a quien da pan y vestido. Amen al forastero, porque forasteros fueron Uds. en el país de Egipto. Dt.10,17-19 |
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Cuando un forastero resida junto a ti, en tu tierra, no lo molestarás. Al forastero que reside junto a ti lo miraras como a uno nuevo del puebloy lo amaras como a ti mismo;pues forasteros fuiste en la tierra de Egipto. Lv.19,33-34 |
Y el motivo fundamental de tales mandatos es la memoria de la opresión en Egipto:
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No maltratarás al forastero, ni le oprimirás, pues forasteros fueron Uds. en el país de Egipto. Éx 22,20 y Dt 10,19 |
Israel también tiene memoria de haber sido un pueblo errante en sus orígenes:
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Mi padre era un arameo errante, que bajó a Egipto y residió allí siendo pocos aún, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa… Dt 26, 5- 10 |
En la relación a este tema, la principal diferencia de Israel respecto a los pueblos vecinos es que el GER pasa a ser sujeto de derechos y obligaciones en la LEY, reconociéndoles progresivamente los mismos derechos que cualquier israelita, incluso los referidos a los rituales y ofrendas:
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No habrá más que una norma para ustedes y para el forastero residente. Es decreto perpetuo para sus descendientes:igual será delante de Yahvé para Uds. que para el forastero.Una sola ley y una sola norma regirán para Uds.y para el forastero que reside entre Uds. Nm 15,15-16 |
En general, la Biblia en sus documentos legales originarios, que son Ø el Código de la Alianza del libro del Éxodo (Éx 20,22-23,19) Ø el Código Deuteronómico (Dt 12-26)Ø el Dodecálogo Siquemita (Dt 27)Ø y la Ley de Santidad del Levítico (Lv 17-26) sintetiza el proyecto de convivencia humana querido por Dios basado en la justicia y reconocimiento mutuo entre los miembros del pueblo, con obligaciones particulares hacia los más pobres, la viuda, el huérfano y el forastero por no tener ellos quien los defienda, razón por la cual Dios mismo se hace go´el , es decir garante de la justicia para con ellos. Es necesario recordar que estas leyes se fueron formando en un largo proceso histórico y a raíz de diversas experiencias que vivió Israel de desplazamientos, invasiones, guerras, exilios, deportaciones, desarraigos, opresión Estas experiencias fueron consolidando la dimensión ética y legal que se refleja en estos códigos y en particular en el código deuteronómico, surgido en el tiempo del dominio asirios, en torno al año 700 a.C., Israel vive una situación de urbanización, la condición social del pueblo es decadente. Es en ese tiempo donde surge también la voz de los grandes profetas clamando por justicia hacia los pobres Por eso el código Deuteronómico recopila la ley que prohíbe la explotación del inmigrante y desarrolla en su justificación elementos nuevos de índole social, legal y religioso como vemos en Dt 24,14-18
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No explotarás al jornalero humilde y pobre, ya sea uno de tus hermanos o un forastero que residen en tu tierra, en tus ciudades. El mismo día le darás su salario, y el sol no se pondrá sobre esta deuda; porque es pobre, y de ese salario depende su vida. Así no clamará contra ti a Yahvé, y no te cargarás con un pecado. No serán ejecutados los padres por culpa de los hijos ni los hijos serán ejecutados por culpa de los padres. Cada cual será ejecutado por su propio pecado.No torcerás el derecho del forastero ni del huérfano, ni tomarás en prenda en vestido de la viuda. Te acordarás de que fuiste esclavo en el país Egipto y que Yahvé tu Dios te rescató de allí. Por eso te mando hacer esto. Dt 24,14-18. |
22 veces aparece el termino “ger” en todo el libro del Dt y la mitad de las veces aparece en la formula de la tríada de la pobreza “el inmigrante, el huérfano y la viuda” y de estas, en 9 ocasiones los textos pertenecen a los capítulos del Código deuteronómico. Esta formula es una novedad que solo aparece en textos de Israel, ya que la dupla “el huérfano y la viuda” es frecuente en textos legales de otros pueblos de la antigüedad. En el Nuevo Testamento El evangelio de Mateo consolida y culmina el mandato del amor al inmigrante. Entre otros muchos textos la Parábola del Juicio Final dice:
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Vengan benditos de mi Padre, reciban la herencia del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundoPorque tuve hambre y me dieron de comer;tuve sed y me dieron de beber;era forastero y me recibieronestaba desnudo y me vistieronenfermo y me visitaronen la cárcel y vinieron a verme… Mt 25,31-46 |
Teniendo en cuenta estas leyes, Sandra nos propone realizar una lectura del primer capítulo del libro de Rut, regresar a los grupos y trabajar el siguiente aporte: Imaginando el Diario de Noemí… Hoy he tenido una interesante conversación con unas jóvenes en el pozo. Me han reconocido como “la mujer recién llegada de Moab” y quisieron saber algo de mi vida entre esos paganos. Percibía en sus palabras aquel resentimiento tan común que hay entre nosotros hacia los moabitas. A cada momento hacían comparaciones entre las leyes israelitas y las costumbres moabitas. Se sorprendieron cuando les dije que durante esos años viviendo en Moab, había descubierto que muchas de nuestras leyes eran parecidas a las que ellos tenían. Entonces me contaron acerca de unas leyes que existían ahora en defensa de los extranjeros, de las viudas y de los huérfanos. Los dueños de las fi’ncas podían dar permiso para que los pobres recogieran los frutos caídos. Ellas, tal vez por ser tan jóvenes, no se daban cuenta que yo conocía esas leyes y que -en realidad- no representaban un avance sino, por el contrario, un triste retroceso. Mucho antes de esas medidas para ayudar a los pobres, nuestras familias eran muy unidas y nadie se veía desamparado en ningún momento de su vida, independientemente de lo que le hubiera sucedido. Ya fuera que una mujer enviudara o que un niño se quedara huérfano, sus abuelos, sus tíos, sus primos, sus hermanos, todos estaban allí para socorrerle en lo que fuera necesario, por tiempo indefinido. ¡Así fueron las cosas por mucho tiempo! Con el paso del tiempo muchos pueblos se convirtieron en ciudades, las costumbres de las familias empezaron a cambiar y el sentido de unión familiar fue perdiendo fuerza. Muchas familias no podían ayudar ya a sus familiares pobres y otras, simplemente, no querían hacerla. Se empezaron a ver en los campos gentes “sin familia” que vagaban de un lugar a otro. Tan grave se hizo el problema que, al fi’nal, se dieron esas leyes de ayuda para que las personas desamparadas recibieran algún tipo de ayuda de la comunidad. Perc esto sólo mostraba cuanto se habían debilitado los lazos familiares. Antes de esto, cuando yo era joven y estas muchachas no habían nacido, estas leyes jamás habrían sido necesarias. Lo más curioso es que estas nuevas leyes en Israel, eran muy parecidas a las que Elimelec/z ) yo habíamos visto en Moab. Recuerdo que lo comentamos varias veces. Allá los campesinos, pensando en la cosecha del año siguiente, dejaban en los campos algunos de los frutos de la cosecha para que sus dioses tuvieran algo que comer durante el invierno. La gente decía que lo hacían como una ofrenda a los dioses del campo y de la fertilidad, del agua y de los animales. Querían agradarles y congraciarse con ellos, para que al año siguiente les fueran propicios nuevamente, y sus cosechas y los partos de sus animales fueran buenos y abundantes. Según nos contaban los ancianos moabitas, estas costumbres eran muy antiguas. Recuerdo que Elimelech y yo dijimos que debían ser entonces muy anteriores también a la llegada de Abraham a Canaán. Seguramente nuestros primeros padres, cuando llegaron aquí y vieron estas costumbres de los habitantes cananeos, entendieron el sentido de gratitud que expresaba este gesto y les pareció bien. Es probable que quisieran retomarlo, pero no para agradecer a los dioses del campo o a Baal sino, para dar gracias a Yahvé. Pero como el Señor no necesita realmente de ofrendas, pero si las necesitan sus criaturas hambrientas, decidieron que estas ofrendas se las dedicarían a Yahvé, pero se las darían a estos pobres, para que también ellos experimentaran Su cuidado y atención. Las muchachas del pueblo que hablaban conmigo en el pozo me veían con grandes ojos, en parte sorprendidas y en parte incrédulas por lo que yo les decía. No comprendían que -en el fondo- nuestros pueblos eran pueblos hermanos. Que muchas de las costumbres y de las leyes eran parecidas porque tenían un origen común.. Durante esa conversación en el pozo me di cuenta de que ya había pasado casi un año desde nuestro regreso de Moab! ¡No podía creerlo! Cuando llegue a casa ese día, di gracias a Dios por todo lo bien que habían salido las cosas desde nuestra llegada. Tenemos un techo y tenemos pan, pero la verdad es que -en el fondo de mí- yo siento también necesidad de seguridad y de tranquilidad. Por momentos me siento un poco culpable de querer esas cosas. ¿Estaría bien que también nosotras, aunque somos pobres, tengamos deseos de tranquilidad y de seguridad? La verdad es que, como dicen los moabitas, no quiero ver mi rostro en el agua que corre sino, en el agua tranquila. Necesito pan, es cierto, pero también necesito seguridad y tranquilidad para mí y para Ruth. ¡La necesito tanto como el pan que tu, Señor, nos provees! N oemí Texto tomado de Ramirez-Kidd José E. El libro de Ruth: Ternura de Dios frente al dolor humano. Editorial SEBILA San José, Costa Rica 2004. —————————————– Para conversar en grupo ¿Cual es la opinión y el sentimiento de Noemí frente a la situación que están atravesando junto a Rut?¿Se siente observada de un modo diferente? ¿qué sentimientos le generan esas miradas?¿qué tiene ganas de decir? ¿puede decirlo? ¿lo dice sin palabras?¿Dónde lo dice? ¿cómo lo dice? ¿a quienes lo dice?¿Y cómo sería el Diario de una mujer migrante de hoy? Podemos escribir 10 renglones de ese diario? Todo lo compartido durante la jornada en los grupos se plasmó en la forma de un breve fragmento por grupo de un “diario de una mujer migrante hoy”, como se sugirió realizar en el aporte del diario de Noemí.Después de tan intenso trabajo nos disponemos a cenar. Terminamos celebrando nuestro fuego, y cerramosla jornada: “Fogón” bailes y risas Domingo 2: Comenzamos nuestro último día de encuentro con una Celebración del Agua Después de la celebración nos visito Natividad Obeso presidenta de AMUMRA, para contarnos su experiencia personal y de colaboración con mujeres migrantes en nuestro país. Terminamos nuestro XV Encuentro nacional con una hermosa celebración final de despedida.
LEY de Migraciones Nº 25.871
El texto que sigue tuvo media sanción de Diputados el jueves 4 de diciembre de 2003 y fue sancionado definitivamente por el H. Senado, el miércoles 17 de diciembre de 2003. Fue promulgado de hecho por el Poder Ejecutivo, y publicado en el Boletín Oficial, el día miércoles 21 de enero de 2004.
El texto completo de la Ley: http://www1.hcdn.gov.ar/dependencias/cpyrhumanos/LeyMigrat.htm
MIGRACION Y DESARRAIGO EN LA BIBLIA por Elsa Tamez
La migración es un hecho común y constante en todo lo que los cristianos llamamos historia de la salvación escrita en la Biblia. Está presente desde el momento mismo de la formación del pueblo hebreo como tal, hasta la comunidad de cristianos que se consideran como peregrinos en esta tierra; pasando por migraciones voluntarias o violentas forzadas por imperios o por el hambre. Hasta Jesús, el llamado hijo de Dios, tuvo la experiencia de inmigrante, pues desde niño experimentó el desplazamiento (cf. Mt. 2,13.23).
En este breve artículo presentaré someramente hechos ocurridos a lo largo de la historia bíblica, y finalizaré con algunas conclusiones e implicaciones teológicas del fenómeno de la migración y el desarraigo. En la mayoría de los casos se observará la ambigüedad del sentimiento del migrante: mejoría y vulnerabilidad; fascinación y añoranza. Pero en todos se tendrá la protección de Dios, por lo menos como una declaración de fe. Asumiré la perspectiva desde el pueblo de Israel, tal como la percibo en la Biblia.
1. La migración: hecho fundante de un pueblo
En diferentes culturas se narran migraciones antes de la formación del pueblo al cual se pertenece. Así, la historia de los aztecas se inicia con la emigración de Aztlán hacia Tenochtitlán, ciudad que fundan. Las cualidades del pueblo y su marco teológico proceden de la experiencia del evento migratorio conducido por su Dios y su líder, en el caso mexicano por Huitzilopochtly y por Tlacaelel, respectivamente.
El éxodo, es decir la salida de los hebreos de Egipto, es considerado el hecho fundante de la formación del pueblo de Israel. Es durante la trayectoria de salida que se va constituyendo en pueblo: organización, lucha, pactos, utopía y acogida de un Dios -Yahvé-, son elementos importantes que darán consistencia al pueblo que migra a otra tierra con la esperanza de una vida más satisfactoria.
El punto de partida del éxodo es la opresión, la explotación en el trabajo. Se trata de un descontento generalizado por el maltrato que reciben por parte del gobierno egipcio. La historia sagrada hebrea narra sus clamores y la forma como Dios les escucha y les ayuda a liberarse, por medio de una lucha liderada por Moisés (Ex. 1-15). La trayectoria de la migración es larga y peligrosa (Ex. 15-18).
Pero la historia sagrada no termina en la liberación y la promesa de ocupar una tierra mejor. Con relatos de guerras y pactos con nuevos pueblos, se narra el asentamiento de los hebreos en Canaán.
Esta experiencia de opresión, liberación, desierto y tierra prometida, ha sido referida frecuentemente por la lectura popular de la Biblia. Y en efecto son ejes fundantes, raíces profundas para la teología cristiana.
Lo que no hemos observado es el elemento migratorio como eje fundante de un pueblo. Especialmente cuando en este caso se trata de una experiencia repetida de migración. Los hebreos no son egipcios oprimidos por egipcios, son extranjeros que trabajan para el Imperio Egipcio. A pesar de que varias generaciones ya se habían asentado, siempre fueron extranjeros. El recuerdo de ser inmigrante será la marca que les acompañará como un recordatorio en su relación con los extranjeros: “no maltrates al extranjero o inmigrante, porque tú también fuiste extranjero en Egipto” (Ex. 22,20). En Canaán también habitarán entre extranjeros y serán considerados extranjeros, por más que afirmen que Dios les dio la tierra en heredad. Además, en el paso por el desierto, largo trayecto hacia Canaán, siempre fueron extranjeros.
Los pueblos y las personas a menudo migran para florecer, y eso no es malo. La perversión ocurre cuando éstos logran el poder de dominación y lo utilizan sobre otros pueblos o residentes que comparten el mismo lugar, sean nativos, o foráneos. Todos, pueblos y personas, tienen derecho a inmigrar, pero no a oprimir y discriminar. El hecho de que Israel haya sido extranjero y maltratado era una experiencia fundante y orientadora en el trato con los extranjeros que habitaban en su medio. Las leyes que prohiben el mal trato al extranjero surgieron seguramente porque había menosprecio y maltrato, por eso el pueblo de Israel deberá recordar su condición de extranjero en Egipto, y aún en Canaán. El recuerdo de la identidad de extranjero y su experiencia marca los límites en el ejercicio del poder y permite la relación igualitaria.
2. Migraciones: un hecho constante en las raíces de la historia de la salvación
Las migraciones no borran la memoria de la identidad. Esta siempre está presente y es reiteradamente releída como ingrediente de fortalecimiento y de sentido de pertenencia, frente a los nuevos contextos. Los pueblos necesitan conocer la historia de sus orígenes. En este sentido el recuerdo de las raíces y la afirmación de ellas, da vitalidad a pueblos y personas que viven en la tierra que no habitaron sus antepasados. El desarraigo es una experiencia inevitable en todas las migraciones, no sólo en las forzadas militarmente, sino también en las voluntarias.
Una mirada rápida a la historia bíblica verifica no solamente este hecho, sino el que también los antepasados fueron todos migrantes. La dedicación al pastoreo les obligaba a buscar constantemente nuevos pastos para los animales, además de las hambrunas frecuentes en la antigüedad, que exigían dejar el lugar de residencia.
2.1. Un arameo herrante
El pueblo deberá recordar, generación por generación, como una breve confesión de fe, los orígenes de su ¨progenitor¨. Sus raíces son aramas y errantes. Dice Dt. 26,5:
Tú pronunciarás estas palabras ante Yahve tu Dios: ¨Mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto y residió allí como inmigrante siendo pocos aún, pero se hizo una nación grande, fuerte y numerosa. Los egipcios nos maltrataron…¨.
El padre se refiere al pueblo de Israel, nombre del padre de las doce tribus. Sin embargo lo consideran arameo porque desciende de Isaac, hijo del arameo Abraham y de Rebeca, nieta del arameo Nacor, hermano de Abraham.
La historia de Abraham, el padre de la fe, está llena de migraciones, como es de esperarse de un nómada. Lo interesante es que el relato es narrado como obedeciendo a un llamado de Dios. Inicia su aparición en la historia de la salvación al emigrar de Jarán hacia Canaán por un llamado de Dios ¨Yahvé dijo a Abraham: ‘Vete de tu tierra, y de tu patria, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré’” (Gn. 12,1). Ya había emigrado de Ur de los caldeos con su padre y hermanos (11,31). Dios le pide en Jarán que deje a su familia e inmigre a Canaán. Se establece en Bet-el, lugar de Canaán, pero de allí se mueve hacia el Negueb (12,9) y de allí se ve obligado a moverse a Egipto por una hambruna (12, 10). De Egipto vuelve al Negueb (31,1) y de allí se va a radicar a Bet-el (13,12) nuevamente; más tarde se va al Hebrón (13,17-18), por orden de Dios, con el fin de recorrer todo el país de Canaán. Gn. 20,1 dice que habita como forastero en Gerar, y 21,34 señala que vive muchos años en tierra filistea. En Hebrón muere su esposa Sara, y como era extranjero no tenía propiedad en donde enterrarla (23,4); entonces compra un pedazo de tierra en la cueva de Macpela para enterrar a Sara. El también será enterrado allí, junto a su esposa, cuando muera. Abrahám nunca olvida sus raíces. Antes de morir hace prometer a su sirviente que irá a Padan-aram, donde viven sus parientes arameos, y buscará una esposa de aquel lugar, entre los suyos, para su hijo Isaac (Gn. 24). Historias similares a la de este patriarca encontramos en Jacob y su hijo José, quien fue a dar a Egipto vendido por sus hermanos como esclavo. Con José y su familia más tarde -que es mandada traer por él cuando le iba económicamente muy bien en Egipto- se conecta la historia de la liberación del pueblo, el éxodo mencionado arriba. Así pues, emigrantes de Ur de los caldeos, pasan a ser inmigrantes en Canaán, después en Egipto y después de nuevo en Canaán.
La recepción de los países escogidos para inmigrar pudo ser positiva en unas ocaciones o negativa en otras. Por ejemplo, los documentos egipcios registran frecuentes flujos migratorios asiáticos. Los egipcios intentaron, algunas veces, detener las migraciones1; otras veces colaboraron en ellas para salvar la vida de las personas. Así por ejemplo, a finales del siglo XIVa. C. los sirios pidieron permiso para ingresar a Egipto ¨para salvar su vida¨. En respuesta positiva, les asignaron un territorio2. Pero aquí no concluye la trayectoria migratoria de este pueblo llamado pueblo de Dios para los judíos y cristianos. Ellos también sufrieron los desplazamientos forzados militarmente.
2.2. Los exilios
Libros y textos bíblicos aluden a la experiencia del sometimiento del pueblo de Israel por pueblos extranjeros. Durante el periodo llamado de los jueces, seis veces fueron sometidos por pueblos extranjeros. Y más tarde, después de la monarquía, fueron sometidos por los asirios, los babilónios, los persas, los griegos y, finalmente, los romanos.
Sin embargo es la experiencia del exilio la que marca más profundamente su vida y su fe. Se trata de la experiencia de ser desplazado a la fuerza, militarmente, por un imperio, hacia un lugar extraño, lejos del lugar de la propia tierra. Los salmos y otros textos recordarán la experiencia amarga del cautiverio en Babilonia. Una experiencia de humillación. El salmo 137 refleja la crisis de fe de los deportados en Babilonia y la nostalgia del recuerdo de Jerusalén: ¨A orillas de los rios de Babilonia estábamos sentados y llorábamos acordándonos de Sión… ¨ (137,1).
Tiglat-piléser (745-727a.C.), rey de Asiria, dio inicio a la estrategia de desplazar poblaciones de un lugar a otro para evitar rebeliones y fortalecer su poder. Así, Sargón II, sucesor de Salmanasar, hijo de Tiglat-piléser, al tomar las ciudades de Samaria (722 a. C.) se llevó cautivos a Mesopotamia a un gran número de habitantes (27.290 según inscripciones de Sargón) del reino de Israel (la parte norte del estado monárquico) (2Re. 17,6;18,11), y asi mismo trasladó cautivos de otros pueblos para habitar la parte conquistada (2Re. 17,24). Esta mezcla de población arrastraría problemas de discriminación dentro del mismo pueblo judío por siglos, incluso en el tiempo de los romanos.
Babilonia fue el otro imperio que practicó la deportación. El exilio en Babilonia bajo Nabucodonosor va desde 597 hasta 538 a.C. El texto bíblico registra varias deportaciones del reino de Judá (la parte sur del estado monárquico) hacia Babilonia. Desde la realeza, nobleza y gente acomodada, hasta parte del pueblo (Cf. 2Re.24,12-17; 2Re.25,8-21; Jer.39,8-10; 52,28). Los más pobres, campesinos, se quedaron en Judá. Según el profeta Ezequiel (3,15) había exiliados instalados en Tel Abib, junto al rio de Kebar, las zonas abandonadas o desvastadas. Otros piensan que fueron ubicados en las zonas más convenientes. Lo más provable era que había inmigrantes en las dos partes.
Por la manera como son narrados los lamentos, seguramente la invación y toma de la ciudad tuvo que ser atroz. Jerusalén fue quemada, el templo destruido, los muros de la ciudad derribados y miles de personas, adultos y niños, pasados por cuchillo. Los sobrevivientes llevados al exilio mantuvieron esas imágenes en sus recuerdos, hasta el fin de sus días.
Vale aclarar que hubo esfuerzos de interpretar teológicamente esa situación. En un principio los profetas la consideraron un castigo divino, por el comportamiento opresivo y corrupto de su pueblo, no obstante más tarde, cuando se fueron integrando a las comunidad babilónica, algunos, como el profeta Isaías, interpretaron el exilio como la vocación de un llamado de Dios a ser luz entre las naciones.
Los exiliados deberán esperar no pocos años para el regreso, cuando le toque el turno a Ciro, el Persa, dominar los territorios. Muchos, ya bien establecidos, no desearán volver y no volverán, sino que engrosarán el número de judíos de la diáspora.
Hay otras migraciones violentas además de las dos anteriores. Alejandro el grande, y después el rey Tolomeo I, llevaron judíos de Samaria como prisioneros del rey y esclavos de sus soldados. A Roma fueron llevados en diversas ocaciones, muchos prisioneros judíos: por Ponpeyo, luego por Soso, un general romano, y por Tito con la toma de Jerusalén y la destrucción definitiva del Segundo Templo. En estos casos se trató de prisioneros de guerra, vendidos como esclavos en Roma. Para esas fechas el sistema esclavista se había iniciado como tal, y con los romanos estaba en pleno apogeo. De manera que a veces el inmigrante no solamente era un extranjero discriminado, sino también un esclavo, lo que empeoraba su situación. No obstante el fenómeno de la diáspora es más complejo.
2.3. La diáspora 3
De acuerdo a André Paul, la diáspora, es decir, los judíos diseminados en Oriente y Occidente, se constituyó, en cierto sentido, como un sistema en el cual también Judea y Palestina tienen su parte. Se entiende por ello que cuando Roma ingresa en el panorama como imperio, en el siglo I, e interfiere en la situación política de los judíos, haya habido una fuerte solidaridad entre los judíos de Egipto y los judíos de Palestina. Siempre hubo relaciones entre Palestina y Jerusalén y la diáspora. A veces por vinculación sistemática, como el pago del medio siclo al Templo de Jerusalén que debía pagar todo judío varón, o por relaciones de intereses de individuos como José, el recolector de impuestos y hombre de negocios, que tenía su dinero en los bancos de Alejandría. Pablo, en el primer siglo, recoge la colecta de cristianos inmigrantes que viven fuera de Jerusalén para los pobres de Jerusalén.
Veamos un poco como se va formando la diáspora.
Además de los judíos ya diseminados en Oriente y Occidente por los desplazamientos forzados, muchos otros emigraron de sus tierras a los grandes centros urbanos en busca de una mejor condición de vida. Ellos eran sobre todo comerciantes y artesanos, o mercenarios de guerra . Con todo, se puede distinguir dos bloques de comunidades judías de la diáspora, uno en Egipto y Cirenaica (occidente) y otro en Persia y Babilonia (Oriente). Antes del helenismo, en Egipto, los judíos no constituían asentamientos aislados, sino más bien una fuerza militar encargada de vigilar la frontera del Nubio, pues los faraones frecuentemente usaban fuerzas mercenarias extranjeras. Los descendientes de estos continuaron el trabajo. Ellos recibían pago y alimento del tesoro real.
Por este tiempo se conoce menos de la vida de la diáspora en Oriente, Persia y Babilonia. Se sabe que antes del regreso del exilio los judíos no vivían en asentamientos separados, lo cual les facilitó la integración con la sociedad de Babilonia; hasta les ponían nombres babilónicos a sus hijos, invocando la protección de los dioses del lugar4. Eran recolectores de renta, agentes de negocios de grandes señores. Aunque algunos judíos eran esclavos, la mayoría se dedicaba al cultivo, e incluso algunos llegaron a ser terratenientes. Parece ser que no tenían reparos en ser copropietarios o cotrabajadores con gentiles. Los profetas Ageo y Zacarías hicieron grandes esfuerzos para que renaciera con mayor intensidad en muchos exiliados el sentimiento patriótico y el temor a Yahvé, y para convencerles de regresar a recostruir el Templo de Jerusalén. Algo imporante fue que los inmigrantes judiós de Oriente nunca perdieron la lengua aramea, a diferencia de los de Occidente, y eso fue una gran ventaja en sus lazos con Jerusalén.
Con la política de los griegos, después de Alejandro, se da un cambio radical en la experiencia de los migrantes. Para las civilizaciones orientales, como la persa por ejemplo, un extranjero siempre fue extranjero. Con el helenismo, las personas podían ser griegos en el espíritu y legalmente, pues podían naturalizarse y ser ciudadanos de una ciudad griega. Así, por ejemplo, según Elimas Bickerman5, el judío que aprendía la lengua griega y alcanzaba la ciudadanía, se sentía en Alejandría de Egipto como en su casa, así como el residente en la Alejandría de Asia Menor. El helenismo experimentó una especie de ¨globalización¨. A Egipto fueron traídos grupos de Italia, Cyrenaica, Grecia, Asia Menor y otras partes, para modernizar la región. Muchos judíos llegaron de Palestina. Los inmigrantes eran llamados helenos para distinguirlos de los nativos. Con el imperio tolomeo la inmigración fue fácil al principio; después se exigieron requisitos, tal como el de estar organizados en una subunidad, que llamaban demos. Más tarde, como el número de inmigrantes fue creciendo grandemente, se suspendió el enrolamiento en los demoi y se creó unsa marcada distinción entre los migrantes más antiguos y los nuevos. Los antiguos tenían todos los derechos civiles, incluyendo propiedades, en tanto que los inmigrantes más recientes quedaron bajo la vigilancia de una corte para extranjeros. Así pues, había judíos bien incorporados como ciudadanos plenos, y otros con muy poca oportunidad de alcanzar la ciudadanía.
Los migrantes con plenos derechos podían constituir una politeuma (un cuerpo político separado). En otras ciudades griegas fuera de Egipto, como en Berenice, también se constituyeron politeumas de judíos, La existencia de politeumas , o seea organizaciones separadas, hizo difícil la asimilación de los judíos.
El imperioSeleúcida estableció también colonias en Antioquía y otras ciudades que fundó en Asia y Siria. Este, al igual que el Imperio Tolomeo, necesitó gente de cualquier nacionalidad para formar regimientos que defendieran sus intereses y para urbanizar nuevas regiones. Los primeros inmigrantes judíos recibieron buenas garantías sociales.
Con la llegada del Imperio Romano se dió una decadencia social y cultural de los judíos habitantes de las ciudades griegas, especialmente de Egipto. Roma se tornó entonces en un centro importante para la diáspora. Para esas fechas, según A. Paul, la diáspora como sistema se fue resquebrajando. Se pudieron percibir previamente “síntomas y señales”, como la de la agresividad generalizada contra los judíos por parte de los griegos, en casi todas las ciudades, y al mismo tiempo un cambio de vocabulario. Como por ejemplo, la palabra diáspora fue sustituida por paraikia, que significa extranjero, inmigrante, peregrino6.
En el Nuevo Testamento, la primera carta de Pedro es enviada a los extranjeros (parepedemois) de la diáspora (diasporas) de Ponto Galicia, Capadocia, Asia y Bitinia. De acuerdo a John Elliot, se refiere a aquellos cristianos inmigrantes pobres, discriminados, llamados peregrini enel idiomna de los romanos, el latín. Su reflexión teológica apunta a fortalecerles su esperanza y fe, invitándoles a ser piedras vivas a la par de arquitectos pero preciosa a los jojos de Dios (1P.2,4-6). Esto posiblemente valga también para la carta de Santiago, dirigida “a las doce tribus de las diáspora” (Stg.1,1). Es importante recordar que la diáspora fue clave para la difusión del evangelio. Pablo, un judío inmigrante en Tarso, iniciaba sus contactos con las sinagogas, según Hechos, cuando viajaba con la misión de predicar el evangelio a los no-judíos.
3. Actitudes del pueblo hebreo frente
al extranjero
La actitud de los hebreos-judíos7 no es uniforme con respecto a los extranjeros. Hay rechazo y hay acogida. Dependiendo de los contextos. Las diferentes acepciones hebreas para extranjero ayudan a delimitar la actitud. La mayoría de los términos eran conocidos desde antaño, sin embargo adquieren más importancia y frecuencia después del exilio.
Los términos hebreos Nekar y nokri , al igual que zar , connotan lo extraño, lo diferente a lo propio. En griego corresponden al término allotrios, zenos . No se trata necesariamente del inmigrante. Se trata de otros pueblos, los extranjeros en sentido étnico. Por lo general hay rechazo frente a éstos8. El rechazo se acentúa cuando éstos son considerados impuros por los escribas por estar fuera de la ley y los rituales de la purificación. Los incircincisos y sin Ley entran aquí, es decir los llamados gentiles o paganos. Esta actitud va cambiando. Pablo, en el siglo I, teologizará de tal manera que verá posible la participación plena del no-judío en el pueblo de Dios, sin necesidad de la Ley y la cincuncisión. El relato del buen samaritano coloca al extranjero no como un enemigo, sino como a alguien compasivo a quien se debe imitar. Y Jesús llega a afirmar que lo que se le haga a un forastero se le hace a él mismo (Mt.25,44-45). Pero el término más interesante paaarra nuestro tema es el de ger , extranjero, inmigrante. Hay inmigrantes dentro del pueblo de Israel e Israel fue a menudo inmigrante. Cuando se habla de Israel como extranjero en Egipto se habla de ger , así como de Abraham en Hebrón y de Moisés en Madián. El ger es aquel que ha abandonado su patria debido a cuestiones políticas, económicas u otros motivos similires, y sale de su tierra en busca de una comunidad en la cual él o ella se sienta protegido.
Como aparece en el texto bíblico, el ger es pobre y contado entre los pobres; no puede poseer tierra9. Ya que vive entre el pueblo, puede y debe estar cincincidado, observar el sábado, el ayuno, la pascua. Las leyes del ppueblo les amparaban: prohibían su opresión y explotación, tenía derecho a recibir ayuda, así como la viuda y el huérfano, pues eran contados como los más débiles por no tener quien velara por ellos. Estos, de acuerdo a Dt.10,18, están bajo la protección de Dios. Los israelitas no sólo no deben discriminarlos, sino que deben amarlos (Lv.19,33.34; Dt.10,19). De acuerdo a la Ley tenían los derechos del año sabático, el alimento durante el descanso de la tierra. En fin, contaban con la misma legislación, como cualquier israelita (Dt.1,16). No es raro que ger aparezca a la par del término toshab , huésped, peregrino. El toshab depende de alguien y está menos asimilado que el ger . Las costumbres veían la hospittalidad como una virtud muy preciada, un deber frente al peregrino. El huésped era totalmente protegido por el anfitrión.
La razón fundamental del buen trato al ger , repite el texto bíblico, es el hecho de que Israel fue inmigrante (ger) en Egipto. O sea, conoce por experiencia propia las penurias y los sentimientos de desarraigo vividos en países extraños. Curiosamente el pueblo de Israel se considera a sí mismo ger en la tierra de Canaán, la cual, según la historia, Dios les había concedido. El pueblo es huésped en la tierra pues Canaán es propiedad de Dios: “La tierra no puede venderse para siempre, porque la tierra es mía, ya que vosotros soís para mí forasteros y huéspedes” (25,23). En 1Cor.29,15 el pueblo lo reconoce: “Porque forasteros y huéspedes somos delante de ti, como todos nuestros padres…”.
Más tarde, al inicio del helenismo, el término ger fue cambiado y desgraciadamente a menudo fue entendido por los LXX, la versión griega del hebreo, como prosélito o temeroso de Dios, esto es, uno que asume la religión judía10, sin distinción ninguna entre ser inmigrante o extranjero residente en otra comunidad. No obstante, el hecho de que la primera carta de Pedro se dirija a los de la diáspora como parepidemois , puede que tenga en mente el concepto hebreo de ger . Y muy probablemente, las palabras de Jesús en Mt.25,34-35, en las cuales usa zenos para forartero, tengran en mente el ger veterotestamentario.
La actitud de inmigrantes judíos de la diáspora frente a los extranjeros, ya la vimos arriba. En algunos casos, en particular cuando no formaban cuerpos políticos, sus relaciones con los extranjeros eran más naturales. Durante el helenismo, la gente acomodada siempre se vio en la encrucijada de acoger a los dioses del lugar como requisito para la plena ciudadanía, cosa que su religión monoteísta prohibía. Por otro lado, el haber conseguido privilegios como comunidad judía, les creó en muchas ocaciones problemas con sus vecinos de otras nacionalidades.
4. Algunas conclusiones e implicaciones
teológicas
Ya que el tema de la migración es un asunto candente en nuestros días, es importante hacer algunas puntuaciones a la luz del texto bíblico.
- En primer lugar, aunque parezca obvio señalarlo, es necesario recalcar que todo mundo tiene derecho a emigrar e inmigrar, si se desea, para mejorar las condiciones de vida, o para huir de situaciones de muerte.
- El inmigrante no debe ser maltratado ni discriminado, al contrario, debe ser acogido como huésped, pues todos y todas en alguna medida hemos sido migrantes.
- Así como los desplazamientos militares son despreciables y marcan el dolor a través de varias generaciones, así también es despreciable llegar a otras tierras y dominar y discriminar a los nativos. Los colonos deberían ingresar con humildad y entrelazar sus sueños con los habitantes del lugar, y recordar que ellos son extranjeros.
- El recuerdo de que se es extranjero puede marcar los límites de dominación a otros inmigrantes.
- La existencia explícita de leyes que protejan a los inmigrantes es indispensable para el desarrollo de las sanas relaciones interhumanas.
- El inmigrante tiene derecho a guardar los recuerdos de su identidad, a alimentarse de sus propias raíces. Esto se facilita si se une a los demás inmigrantes de su cultura, formando “colonias patrias”, y si mantiene algún contacto con su propia lengua, sin complejo de inferioridad, es indispensable. Todo ello le da al inmigrante sentido de pertenencia y le ayuda a enraizarse, el tiempo que quiera, en el lugar que desee.
- El Dios de la Bíblia explícitamente se coloca como aquel que defiende al forastero pobre, al inmigrante que no tiene quien le defienda.
1 En el segundo milenio antes de Cristo se construyó un muro con el fin de frenar las migraciones de Asia. Cf. ANET (446a).
2 Se registra en ANET 259a lo siguiente: “Hemos terminado de hacer pasar a los sasu de Edom… para mantenerlos con vida a ellos y sus rebaños”.
3 Tenemos pocos datos en la Biblia sobre la situación de la diáspora después de los exiliados. En el apartado siguiente mencionaré algunos datos tomados principalmente de Elías J. Bickermann, The Jews in the Greek Age. Cambridge, Harvard Press, 1994, págs. 37-50.81-100; y de André Paul, El mundo judío en tiempos de Jesús. Historia política. Madrid, Cristiandad, 1982, págs. 99-157.
4 Esta práctica se fue dejando más tarde.
5 Op. cit., pág. 81
6 Op. cit., pág. 156.
7 Los hebreos son llamados judíos (de Judea) después del exilio de Babilonia.
8 Interesantemente, Isaías opina diferente; cuando habla en términos de utopía vislumbra una posible relación. Cf. 56,3.6.
9 De acuerdo a Ezequiel (47,22), esta situación no será así para siempre.
10 Lo traduce 77 veces de esa manera. En otras partes traduce ger por paroikos (11 veces), traducción más acertada en el significado original; una vez por zenos. Cf. E. Jenni-C. Westermann, Diccionario teológico manual del Antiguo Testament, T. I, pág. 586.
La experiencia teologal indígena, Aporte a las Iglesias.
La experiencia teologal indígena, Aporte a las Iglesias.
por Pbro. Eleazar López Hernandez. CENAMI
Introducción
Los pueblos indígenas de las Américas son en estas tierras la humanidad más antigua y, por ello, la más sabia. Su largo proceso de humanización construyendo culturas y civilizaciones milenarias siempre estuvo marcada por la búsqueda sincera de Dios y sus mandatos. Son pueblos que han forjado espiritualidades y expresiones religiosas muy profundas y a las que la imposición de esquemas venidos de fuera les cortó la posibilidad de proseguir libre y dignamente sus procesos particulares de vida.
Los llamados “indios” del continente americano tenemos una larga experiencia al respecto. En los últimos 500 años nuestra identidad/alteridad cultural y religiosa ha sido negada y pisoteada por reiteradas campañas misioneras y propuestas misionológicas que, por principio, negaban la diversidad y los derechos religiosos de los paganos que había que conquistar para Cristo.
Hoy, por fortuna, tales planteamientos están siendo revisados y se intentan nuevas modalidades de misión en las iglesias cristianas gracias a la presión de los mismos pueblos indígenas que exigen respeto y valoración de sus identidades particulares al mismo tiempo que el derecho de construir, en comunión de fe, las iglesias particulares autóctonas enraizadas profundamente en su experiencia histórica, cultural y espiritual propia.
ver articulo completo en http://www.sedos.org/spanish/hernandez.htm
Migraciones: varias miradas. Ciudad Redonda
NUESTRA CASA COMÚN: LAS MIGRACIONES HUMANAS
La migración es la gran aventura de la vida humana: contribuyó a crear al ser humano; lo llevó a la conquista del planeta; ha sido vehículo de transmisión de ideas, costumbres, intercambio tecnológico, artístico y culinario; dio forma a nuestras sociedades, y promete darles una nueva silueta.
ver http://www.ciudadredonda.org/spip/rubrique.php3?id_rubrique=54
Los retos de las Migraciones/ Foro Ellacuría
Mesa Redonda
LOS RETOS DE LA MIGRACIONES
Joaquín García Roca, Carmen Bel Adell
José Cervantes Gabarrón, José A. Zamora
(Resumen de Federico Montalbán López – Murcia Acoge)
El 17 de mayo de 2001, el Foro Ignacio Ellacuría celebró en el Instituto Teológico de Murcia una mesa redonda bajo el título “Los retos de las migraciones”.
La inmigración, y más los inmigrantes como personas, se merecen un análisis objetivo, crítico con la realidad y ajustado a la humanidad de sus protagonistas, así como un esfuerzo por buscar respuestas destinadas a mejorar la situación de las personas inmigrantes y que nos encaminen a todos hacia una sociedad abierta e intercultural.
Para intentar responder a estos retos se elaboró el número monográfico que la revista Iglesia Viva ha dedicado a la inmigración. Fue con el motivo de su presentación que se realizó la mesa redonda en la que participaron los autores.
La mesa fue presentada por José Antonio Zamora en calidad de Coordinador del Foro. Estaba formaba por el propio José Antonio, José Cervantes Gabarrón, Joaquín García Roca y Carmen Bel Adell, que fueron interviniendo en ese orden.
Ver artículo completo en http://www.foroellacuria.org/publicaciones/RetoMigra.htm
Artículos sobre Migración y Biblia
El Dios de las desplazadas y los desplazados. Un estudio sobre Génesis 21:8-21. Alicia Winters
http://ar.geocities.com/rebilac_coordcont/winters
Los derechos del inmigrante en la Biblia. José Cervantes Gabarrón.
http://www.elmensajero.com.co/agosto_2007/bibli.html
VI CSM Declaración de Asunción, Paraguay 2006
República del Paraguay
SEXTA CONFERENCIA SUDAMERICANA SOBRE MIGRACIONES
Asunción, Paraguay
4 y 5 de Mayo de 2006
DECLARACION DE ASUNCIÓN
Los representantes de la República Argentina, la República de Bolivia, la República
Federativa del Brasil, la República de Colombia, la República de Chile, la República del Ecuador, la República del Paraguay, la República del Perú, la República de Suriname, la República Oriental del Uruguay y la República Bolivariana de Venezuela, reunidos en la VI Conferencia Sudamericana sobre Migraciones:
REAFIRMANDO el compromiso de respetar plenamente la declaración Universal de Derechos Humanos, la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención Americana de Derechos Humanos, la Convención Interamericana para Sancionar, Erradicar y Prevenir la Violencia contra la Mujer (Convención Belem do Para), el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994) así como otros instrumentos internacionales sobre derechos humanos ratificados por nuestros Estados;
ENFATIZANDO la importancia de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus familiares, la Convención de las Naciones Unidas sobre la Delincuencia Organizada Transnacional, así como sus dos Protocolos sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y sobre Trata de Personas;
DESTACANDO las Resoluciones adoptadas por nuestros Estados en ámbitos de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de los Estados Americanos,las Opiniones consultivas OC-16/99 y OC-18/03 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos;
TOMANDO EN CUENTA los compromisos asumidos en la IV Cumbre de las Américas y en la XV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno;
TENIENDO EN CUENTA la Declaración de Santiago sobre Principios Migratorios (16/5/2004), la Declaración de Montevideo contra la Trata de Personas en el MERCOSUR y Estados Asociados (16/11/2005), la Declaración de Asunción sobre Tráfico de Personas y Trafico Ilícito de Migrantes (8/6/2001), el Acuerdo sobre Residencia para los Nacionales de los Estados Parte del MERCOSUR y Estados Asociados, Bolivia y Chile (6/12/2002), el Acuerdo sobre Tráfico Ilícito de Migrantes entre los Estados Parte del MERCOSUR y Estados Asociados, Bolivia y Chile (6/6/2003), el Protocolo de Asunción sobre el Compromiso con la Promoción y Protección de los Derechos Humanos del MERCOSUR (20/06/2005) y otros documentos relativos al tema adoptados en el ámbito del MERCOSUR, así como la Carta Andina de Derechos Humanos y otros avances registrados en numerosas Decisiones de la Comunidad Andina de Naciones sobre temas migratorios;
CONSIDERANDO la convergencia de intereses y aspiraciones de los Presidentes de los países miembros de la Comunidad Sudamericana de Naciones reflejada en las Declaraciones de Ayacucho, de Cuzco y de Brasilia;
TENIENDO PRESENTE el Encuentro Sudamericano sobre Migraciones, Integración y Desarrollo, y las anteriores Conferencias Sudamericanas sobre Migraciones (CSM), y el valor de los consensos alcanzados en las sucesivas Conferencias;
TENIENDO EN CUENTA que en la Declaración del Milenio se renovó el compromiso de adoptar medidas para respetar y proteger los derechos humanos de los migrantes, los trabajadores migratorios y sus familiares, eliminar los actos de racismo y xenofobia cada vez más frecuentes en muchas sociedades y promover una mayor armonía y tolerancia en todas las sociedades;
REAFIRMANDO los compromisos que los Estados tienen de brindar y promover la protección internacional a los refugiados, asilados y desplazados, tal como esta previsto en la Convención de Ginebra de 1951 y su Protocolo complementario de 1967 y otros instrumentos internacionales existentes sobre la materia;
CONSIDERANDO que la región sudamericana está integrada por países de origen, tránsito y/o destino de migrantes,
CONSIDERANDO, en forma especial, el valor que los países sudamericanos han otorgado a las corrientes migratorias recibidas, las cuales han hecho invalorables aportes culturales, económicos, sociales en la construcción de nuestros países.
Que siendo en la actualidad también una región de origen de las migraciones, preocupa la situación de nuestros connacionales en terceros países, para los que requerimos un tratamiento recíproco al que reciben los nacionales de esos países en nuestros territorios.
Que sin perjuicio de reconocer el derecho a emigrar que tiene toda persona, es deber de nuestros gobiernos y sociedades de generar las condiciones que eviten la emigración de nuestros connacionales, los cuales constituyen un capital humano indispensable para el futuro de nuestro desarrollo económico y social.
Que consecuentemente con lo señalado, existen sustanciales avances tanto en el ámbito regional del MERCOSUR, la CAN y la CASA, así como la adopción de medidas unilaterales por parte de algunos de los Estados, en aspectos muy relevantes, tales como:
- Facilitación del otorgamiento de la residencia;
- Regularización de migrantes;
- Libre circulación de personas;
- Lucha contra el tráfico ilícito de migrantes y trata de personas;
- Documentación de migrantes;
- Tratamiento igualitario entre nacionales y extranjeros;
- Respeto por la diversidad cultural de los migrantes;
- Mecanismos de coordinación de la gestión migratoria entre los países de origen y de destino, dentro de la región;
- Armonización de normas en materia migratoria;
- Protección del migrante frente a distintas prácticas de discriminación y de explotación laboral;
- Rechazo a la criminalización de la irregularidad migratoria;
- Cooperación bilateral para el manejo ordenado de los flujos migratorios y otro tipo de cooperación multilateral en la materia;
- Reconocimiento de derechos civiles, económicos, sociales y culturales.
En función de esa experiencia, es que los países sudamericanos exhortan a la comunidad internacional a trabajar en políticas migratorias, fundamentadas en la dimensión ética del respeto de los derechos humanos y orientadas al desarrollo integral de los individuos y sus sociedades
DESTACANDO la voluntad de nuestros países de presentar una posición consensuada al Diálogo de Alto Nivel sobre la Migración Internacional y el Desarrollo, a realizarse en Nueva York el 14 y 15 de septiembre de 2006, en ocasión de la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas; y a otros foros;
D E C L A R A N:
REAFIRMAR como objetivos básicos en temas migratorios, los siguientes:
1. Respetar de manera irrestricta los derechos humanos de los migrantes, especialmente los de la mujer migrante y menores no acompañados, con independencia de su situación migratoria, dentro del marco legal de cada país y conforme a los principios universales, instrumentos internacionales y regionales de protección de las personas, en especial:
a) Exhortando a todos los países de la región como de otras regiones del mundo a considerar firmar, ratificar y/o adherir a la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus familiares; la Convención de las Naciones Unidas sobre la Delincuencia Organizada Transnacional, así como sus dos Protocolos sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y sobre Trata de Personas, concediendo especial énfasis a la protección de las mujeres y niños que emigran en calidad de familiares contra los abusos o la denegación de sus derechos humanos, en el reconocimiento de la importancia vital de la reunificación de la familia.
b) Instando a los gobiernos de los países receptores a realizar los máximos esfuerzos para regularizar la situación de los migrantes que se encuentran residiendo en condición de irregularidad.
c) Trabajando por el reconocimiento de los derechos ciudadanos de los migrantes tanto de los países de origen como de destino a una ciudadanía ampliada (derecho al sufragio cuando la legislación nacional lo permita) de los migrantes, tanto en sus países de origen como en los de llegada destino.
2. Incluir de manera prioritaria en la agenda de las reuniones bilaterales, regionales e internacionales, el tema de la migración y el desarrollo, resaltando:
a) Que la pobreza y la falta de oportunidades así como las brechas de ingreso y las diferentes condiciones de vida entre las regiones resultan una de las causas fundamentales de las migraciones.
b) La necesidad de incorporar los aspectos migratorios en el contexto de otras agendas internacionales referidas a temas que inciden en las causas de los movimientos de población, tales como: el comercio internacional, el desarrollo humano, el medio ambiente, el uso de las tecnologías, la cooperación internacional para el codesarrollo, la salud y el trabajo.
c) Fortalecer la cooperación entre países receptores y de origen de migrantes para que contribuya a la legalidad y ordenamiento de los flujos migratorios.
3. Promover el trabajo coordinado y consensuado entre los Estados a fin de lograr la gobernabilidad migratoria a través de:
a) Reafirmar el valioso aporte de los migrantes en los países de acogida así como la necesidad de fomentar en dichos países programas que faciliten la integración de los migrantes, respetando las identidades culturales y previniendo la discriminación, la xenofobia y el racismo.
b) Rechazar enfáticamente la criminalización de la irregularidad migratoria y su posible tratamiento como un hecho punible desde el derecho penal.
c) Facilitar la vinculación de los emigrados con sus países de origen, de forma tal que permita la transferencia de habilidades y oportunidades de inversión para contribuir al desarrollo de sus comunidades, al mantenimiento de la cultura de origen y a la organización de las colectividades de migrantes en las sociedades de acogida.
d) Formular y ejecutar programas especiales que faciliten el retorno voluntario y asistido de los nacionales en el exterior.
e) Facilitar y promover la reducción de costos de las transferencias de las remesas, reconociendo que las mismas constituyen flujos privados de fondos hacia los países de origen.
f) Reconocer que parte de los frutos del esfuerzo de inversión pública en educación de los países en desarrollo son transferidos a los países de destino, en particular, en el caso de la emigración altamente calificada, es preciso que ese flujo sea tomado en cuenta en las áreas pertinentes de cooperación y negociación internacional, independientemente de la ayuda oficial al desarrollo.
g) Promover medidas que tiendan a la reunificación familiar.
h) Incrementar los esfuerzos para combatir, sobre la base del principio de la responsabilidad compartida y considerando especialmente la vulnerabilidad de las víctimas, el tráfico ilícito de migrantes, la trata de personas, el tráfico de menores y otras formas de delitos transnacionales conexos, de acuerdo con los instrumentos internacionales y en el marco de la cooperación regional, así como tipificar los referidos delitos en las respectivas legislaciones nacionales para enfrentarlos en forma efectiva.
i) Invitar a los representantes de la sociedad civil a coadyuvar en la formulación, aplicación y supervisión de políticas y programas en materia migratoria.
j) Fortalecer el diálogo y la concertación política en todos los ámbitos regionales existentes y estableciendo a ese efecto reuniones anuales de la Conferencia Sudamericana sobre Migraciones.
k) Reiterar la necesidad de profundizar la coordinación y cooperación existente entre los organismos internacionales que se ocupan del tema migratorio.
4. Los países participantes encomiendan a la Presidencia Pro-Témpore, a cargo de la República del Paraguay, transmitir a la Presidencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas la presente Declaración, como contribución sudamericana al Diálogo de Alto Nivel, a la Secretaría General Iberoamericana, como insumo al Encuentro Iberoamericano sobre Migraciones, a realizarse en Madrid, España, el 18 y 19 de julio próximos, y a la Conferencia Internacional Especial, a nivel ministerial, de Países en Desarrollo con Flujos Sustanciales de Migrantes, que se llevará a cabo en Lima, Perú el 15 y 16 de mayo próximos.
5. Instamos a los distintos organismos internacionales a brindar asistencia a los países de la Región en el cumplimiento de los compromisos asumidos.
6. Agradecemos el ofrecimiento de la República Bolivariana de Venezuela como sede de la VII Conferencia Sudamericana que se celebrará en el año 2007 en fecha y luga r a confirmar a través de la Presidencia Pro-Témpore.
7. Destacamos y agradecemos la valiosa, permanente y trascendente cooperación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), solicitándose su continuidad como Secretaría Técnica de la CSM, reconociéndole su rol como una agencia de gran gravitación en el tema migratorio.
8. Resaltamos la importancia de la continuidad de la Conferencia Sudamericana sobre Migraciones como espacio privilegiado de cooperación y diálogo entre gobiernos y sociedad civil y enfatizamos la importancia de la contribución de los observadores y representantes de los Organismos Internacionales.
9. Destacamos la muy eficiente labor desempeñada por la Presidencia Pro-Témpore, y expresamos su gratitud al Gobierno y pueblo paraguayos por la excelente organización de la Sexta Conferencia Sudamericana y agradecen la muy cálida hospitalidad brindada a las delegaciones participantes.
10. La presente Declaración constituye un conjunto de compromisos integrales que complementa y refuerza los ya alcanzados por la Conferencia Sudamericana sobre Migraciones.
ASUNCION, 5 DE MAYO DE 2006
http://www.mininterior.gov.ar/migraciones/Declaracion_de_Asuncion.pdf
II Tribunal de Mujeres Migrantes y Refugiadas
En la Plaza de Mayo, un tribunal sentenciará la explotación y la discriminación que sufren las inmigrantes y refugiadas en la Argentina. Estela de Carlotto y Carmen Argibay forman parte del jurado.
“Recuperar lo que nadie puede quitarnos, el equipaje que siempre llevamos a cuestas, nuestros cuerpos, nuestras emociones y nuestras historias”. Esa es la meta que se propusieron y, con casi 15 años de experiencia a cuestas, están convencidas de que pueden alcanzarla. Es que aunque su organización represente a la intersección de dos grupos considerados vulnerables en lo que se refiere a la lucha por la igualdad de derechos, las integrantes de la Asociación de Mujeres Unidas Migrantes y Refugiadas en Argentina (AMUMRA) no se resignan al maltrato físico y psíquico con el que conviven. Y por eso, en el marco del Mes Internacional de la Mujer y ante el desamparo judicial, condenarán la impunidad de forma simbólica en el Segundo Tribunal de Mujeres Migrantes y Refugiadas, que se realizará el 27 de marzo a las 18, en la Plaza de Mayo.
lee la nota completa en
http://www.clarin.com/diario/2007/03/07/conexiones/t-01375781.htm
AMUMRA estará con nosotras
Testimonios de integrantes de la Asociación Civil Mujeres Unidas Migrantes y Refugiadas
Natividad Obeso es peruana y vive en Buenos Aires desde hace 13 años. Al principio, su situación en el país no fue fácil. Aún le cuesta hablar de aquellos años y asume: “Yo lo pasé, yo lo viví”. Actualmente es presidenta de AMUMRA (Asociación Civil de Derechos Humanos Mujeres Unidas Migrantes y Refugiadas) . Natividad y otras seis integrantes de la Asociación -María Rosales Nancy Silva, Emperatriz Flores, María Urbano, Luz Cieza y Doria Encalada Herrero contaron sus experiencias a Desafíos Urbanos…..
lee la nota completa en http://www.cecopal.org/NewFiles/des54/des54-nota-8.html